“Nadie estaba preparado”. Las principales autoridades de salud de Nueva Jersey evalúan el año de COVID-19

En una entrevista, la Comisionada de Salud Judy Persichilli habla sobre los problemas de atención a largo plazo, el programa de vacunación y lo que está por venir

Un fracaso de la imaginación.

Ese fue uno de los factores que inicialmente afectó la respuesta del gobierno al COVID-19 en Nueva Jersey y en todo el país, según la comisionada de Salud estatal Judy Persichilli y el Dr. Eddy Bresnitz, asesor médico para la respuesta estatal al coronavirus.

Persichilli y Bresnitz se reunieron el viernes con NJ Spotlight News para hablar sobre lo que aprendieron en la lucha contra el coronavirus, que surgió en Nueva Jersey hace un año esta semana.

Muchos recursos eran escasos al principio, recordaron, incluidas las pruebas de COVID-19, camas de hospital, así como batas y máscaras protectoras, algo que Persichilli, enfermera y ex ejecutiva de un hospital, llamó “incomprensible” en la nación más rica del mundo.

Pero Bresnitz dijo que fue una falta de imaginación lo que obstaculizó la capacidad de los políticos y los líderes de salud pública para comprender completamente la velocidad en que se propagaría el virus. Como resultado, el sistema no respondió a la velocidad o escala necesaria para contener o ralentizar la infección de manera eficaz.

“El 4 de marzo fue el primer caso en el condado de Bergen”, dijo Persichilli, y la infección se relacionó más tarde con una reunión familiar en el condado de Monmouth. “En dos semanas, cinco (de los participantes) fueron hospitalizados y finalmente fallecieron y 19 dieron positivo”, dijo, todos vinculados a ese diagnóstico inicial.

Un año después de que se identificara COVID-19 por primera vez en Nueva Jersey, el estado ha registrado casi 800,000 casos y casi 24,000 muertes relacionadas con la enfermedad. “Nadie estaba preparado para lo que vivimos este año. Nadie se imaginaba eso”, dijo Bresnitz, ex epidemiólogo del estado. “Simplemente no pudimos imaginarnos que esto se convertiría así”.

En la entrevista con NJ Spotlight News, Persichilli y Bresnitz también hablaron sobre los desafíos para controlar la propagación viral con una atención a largo plazo -Nueva Jersey experimentó una de las tasas de muerte más altas del país en hogares de ancianos- y para implementar el programa de vacunación COVID-19 del estado, el cual ha experimentado una demanda abrumadora. También compartieron sus ideas sobre la importancia de la comunicación pública durante una pandemia y cómo esperan que se vea el COVID-19 y la salud pública en los próximos años.

Sobre la naturaleza única del virus

Persichilli recordó que los epidemiólogos del Departamento de Salud del estado estaban familiarizados con otras cepas de coronavirus, que pueden causar resfriados comunes. Pero rápidamente quedó claro que esta forma del virus era mucho más contagiosa y peligrosa, a diferencia de todo lo que ella u otras personas habían experimentado anteriormente.

“Recuerdo cuando comenzamos a encontrar el VIH / SIDA”, dijo Persichilli, y señaló que en ese momento trabajaba en un hospital que trataba a una población carcelaria en la que esa enfermedad se estaba propagando rápidamente. “Vimos en muy poco tiempo pasar de cinco casos a 55 casos en el hospital, y recuerdo haber pensado en ese entonces, esto es realmente algo. Y eso no fue nada “, dijo, en comparación con lo que hemos experimentado con COVID-19.

Repensar los pasos en la atención a largo plazo

Pershichilli fue criticada por implementar recomendaciones federales que pedían que los asilos de ancianos aceptaran a los pacientes con COVID-19 que eran dados de alta de los hospitales, ya sean residentes o personas en necesidad de rehabilitación, si es que los operadores podían separar y proteger a todos. Dos días después de la orden del 31 de marzo, 200 de dichas instalaciones informaron al departamento de salud que no podían acomodar de manera segura a estos pacientes dados de alta, lo que obligó al estado a buscar opciones adicionales.

“¿Fue la readmisión lo que causó la propagación (en los centros de atención a largo plazo) o ya estaba allí? Probablemente una combinación, para ser franca”, dijo Pershichilli. “Si hubiéramos sabido antes lo que sabemos ahora, como reducir las admisiones y las visitas” de amigos y familiares, “probablemente se habría salvado vidas”, dijo.

Frustración pública con el programa de vacunación

Para prepararse para el lanzamiento de la vacuna, Persichilli dijo que el estado reforzó la capacidad de su sistema de seguimiento de inmunización existente y, después de considerar las opciones, recurrió a un proveedor, Microsoft, para crear un sistema de registro y programación de vacunas. Pero el sistema se vio rápidamente abrumado por una demanda inesperada y con solo suministros limitados de vacunas provenientes del gobierno federal, la frustración pública se ha disparado.

“No creo que nos dimos cuenta cuando lo mencionamos que inmediatamente se registrarían 2,5 millones de personas. Sabíamos que había muchas dudas sobre las vacunas en Nueva Jersey; somos conocidos por nuestra indecisión ante las vacunas”, dijo Persichilli. “E inmediatamente se registraron más de 2 millones de personas, en un momento en que recibíamos muy pocas vacunas”.

COVID-19 en los próximos años

Bresnitz dijo que, con el lanzamiento de la vacuna y el uso continuo de herramientas como máscaras y distanciamiento social, la vida será mucho más “manejable” para este otoño. “La verdadera pregunta para mí no es dónde estaremos con COVID-19 al final del año, sino dónde estaremos dentro de unos años. ¿Tendremos la fuerza de voluntad, tendrán nuestros funcionarios electos la fuerza de voluntad, a nivel federal, a nivel estatal, a nivel local, para mantener las capacidades que hemos construido?”, se preguntó.

“Está entrando mucho dinero a los estados. Se está gastando mucho dinero para construir la infraestructura. Pero mi experiencia en el pasado es que esto sube y baja, es como una montaña rusa cuando se trata de asistencia. Y a medida que nos alejamos cada vez más de la crisis y el trauma que estamos experimentando, la memoria se acorta, especialmente cuando hay otras demandas en competencia”, dijo.

Un mensaje para los trabajadores sanitarios de primera línea

Persichilli dijo que el apoyo a la infraestructura de salud pública que se desarrolló debido a la pandemia es “lo mejor que ha resultado de esto” y algo que debe continuar. Su orgullo por los trabajadores de primera línea que han luchado contra el virus es evidente.

“Nunca olvidaremos esto”, dice. “Le digo a la gente que trabaja (para el estado) y en el hospital y en el centro de cuidados a largo plazo, ‘No están viviendo la historia, están haciendo historia. Siéntense orgullosos de eso. Porque están mejorando las cosas”.

This translation was provided by Reporte Hispano in partnership with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is supported with funding the Geraldine R. Dodge Foundation. The story was originally written in English by NJ Spotlight News.

Esta traducción fue proporcionada por el Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo de la Fundación Geraldine R. Dodge. La historia fue escrita originalmente en inglés por NJ Spotlight News.