Nuevos centros de vacunación y unidades móviles para impulsar la vacunación del COVID-19 entre las comunidades negras y de color

Las disparidades raciales en las tasas de vacunación de Nueva Jersey son motivo de preocupación para los líderes de la salud
Credit: (Josue Lora for the office of the governor)
29 de enero de 2021: El gobernador Phil Murphy observa como se administra una vacuna contra el COVID-19 en el mega-sitio de Meadowlands.

4 de febrero de 2021

Ante la creciente preocupación por las disparidades raciales en la vacunación contra COVID-19, el gobernador Phil Murphy reiteró el miércoles su compromiso con el acceso equitativo a las vacunas y dijo que el estado establecería sitios de vacunación en iglesias y organizaciones comunitarias para llegar mejor a los residentes afroamericanos y latinos.

Si bien Murphy no ofreció de inmediatos detalles, las medidas forman parte del Plan sobre Poblaciones Vulnerables del Departamento de Salud del estado. La actualización de la estrategia también prevé abrir centros de vacunación emergentes, unidades móviles de inmunización y “posiblemente vacunación puerta a puerta en las ciudades más afectadas por el COVID-19”, dijo el miércoles la directora de comunicaciones del DOH, Donna Leusner.

Los funcionarios de salud de Nueva Jersey también están trabajando con las cadenas de farmacias CVS y Rite Aid para ampliar el acceso público a las vacunas contra el coronavirus en todo el estado, algo que Murphy dijo que lanzaría la próxima semana y que podría beneficiar particularmente a las comunidades desatendidas. Los esfuerzos estatales y locales ya están en marcha para responder preguntas y abordar las preocupaciones planteadas por los grupos minoritarios.

“Sabemos que este virus ha tenido un impacto enorme en nuestras comunidades afroamericanas e hispanas, y en comunidades que históricamente han tenido escasos recursos, especialmente en términos de atención médica”, dijo Murphy en su conferencia de prensa el miércoles. “Este es, desde hace tres días, el Mes de la Historia Afroamericana, y creo que todos compartimos un objetivo común, lograr de manera sabia que este mes se haga historia en la batalla contra el COVID-19”.

Lograr una mayor equidad será un desafío, especialmente para el Estado Jardín, donde los residentes blancos parecen tener tres veces más probabilidades de vacunarse que los residentes negros. Según los datos de vacunación del estado, los residentes blancos han recibido el 48% de las dosis administradas; Los hispanos han recibido el 5% de las vacunas; y los residentes negros han recibido el 3% de las vacunas COVID-19 hasta ahora. (No se dispone de datos raciales o étnicos para el 19% de las dosis proporcionadas).

No solo en Nueva Jersey

Ciertamente, el problema no se limita a Nueva Jersey. Los expertos señalan que una combinación de desconfianza de larga data hacia el establecimiento médico entre las comunidades minoritarias, la preocupación general por el desarrollo de esta vacuna y los desafíos logísticos en todo el país han dado lugar a importantes disparidades raciales en las tasas de inmunización contra el coronavirus. El Boston Globe encontró que los residentes blancos en esa región tenían el doble de probabilidades que los latinos, y más del triple que los residentes negros, de vivir a una milla de un centro de vacunación.

La Dra. Denise Rodgers, vicerrectora y profesora de la Facultad de Medicina Rutgers Robert Wood Johnson en New Brunswick y líder de salud pública en Newark, dijo que las dudas sobre las vacunas es una preocupación real y legítima. No obstante, Rodgers, que forma parte del panel asesor de vacunas del Departamento de Salud, aclaró que esa es solo una parte del problema.

“De lo que estoy cada vez más convencida es de que hay otra parte del problema igualmente importante, (que es) los mecanismos implementados para que las personas reciban la vacuna perjudican aún más a las personas en las comunidades negras y latinas”, dijo Rodgers. Es posible que los residentes de los grupos minoritarios tengan menos probabilidades de tener el equipo informático, la conexión a Internet y el tiempo necesario para registrarse a través del complejo sistema en línea del estado, dijo, y es difícil para alguien que trabaja por un salario por hora realizar las repetidas llamadas necesarias para comunicarse con la abarrotada línea telefónica del estado.

“Incluso para las personas que desean recibir la vacuna, tenemos un sistema que les dificulta mucho esto”, dijo Rodgers, que resalta la necesidad de crear una estrategia más directa para llegar a las comunidades afroamericanas y latinas. Si bien el suministro limitado de vacunas ha ralentizado los esfuerzos del estado para implementar algunas de estas estrategias, destacó que la comisionada de salud Judy Persichilli ha priorizado repetidamente la necesidad de proteger a las personas vulnerables.

La brecha racial en las vacunas de COVID-19 es particularmente preocupante dado el enorme impacto que ha tenido el coronavirus en las comunidades minoritarias en todo el país y los elevados riesgos que enfrentan, dado que muchos trabajan en lo que ahora se consideran trabajos esenciales y viven en situaciones más propicias para propagarse.

En Nueva Jersey, los datos estatales muestran que los latinos comprenden el 19% de la población del estado, pero representan uno de cada cuatro de los aproximadamente 700,000 casos diagnosticados de COVID-19 desde marzo. Los residentes negros representan el 14% de la población del estado y el 12% de los casos de COVID en el estado. Los residentes blancos son el 67% de la población, pero solo comprenden el 40% de los casos. De las más de 21,500 muertes relacionadas con el coronavirus registradas en NJ, el 19% involucra a hispanos, el 17% a residentes negros y el 56% a residentes blancos. Nuevos datos estatales muestran que COVID-19 fue la principal causa de muerte de latinos, negros y asiáticos en 2020.

Si bien los Centros de Control y Prevención de Enfermedades requerían que los estados informaran sobre la raza y el origen étnico de las personas que reciben la vacuna junto con otros datos, casi la mitad de la data recopilada carece de estos detalles, encontró la Website Politico. De los 23 estados que ahora comparten estos detalles demográficos, Nueva Jersey tenía la segunda brecha más grande, después de Pensilvania, entre la tasa de vacunación COVID-19 para residentes negros y la tasa para residentes blancos, según un análisis publicado la semana pasada por la organización sin fines de lucro Kaiser Health News.

Qué muestran los datos de los CDC

Utilizando los datos de los CDC, Kaiser descubrió que los residentes blancos en Nueva Jersey, el 6% de los cuales han recibido al menos una de las dos dosis requeridas, están siendo vacunados más de 3.4 veces que el promedio de los negros, 1.7% de los cuales han tenido al menos una dosis. Los blancos tienen 4.2 veces más probabilidades que los negros de vacunarse en Pensilvania y 2.3 veces más probabilidades en Delaware, detectó Kaiser Health News; No se incluyeron datos de la situación en Nueva York.

Dada la larga historia de mentiras gubernamentales y maltrato de ciudadanos negros (como el Estudio Tuskegee, que involucró décadas de experimentos con sífilis en hombres afroamericanos en Alabama), los expertos coinciden en que es comprensible la desconfianza hacia las vacunas entre los residentes de minorías. La rápida creación de las vacunas contra el COVID-19, que fue politizada bajo la antigua administración Trump, crearon adicionales desafíos educativos, señalan.

“Esto es un proceso, especialmente para las personas de color que han visto como el establecimiento médico los ha maltratado a ellos o a alguien de su familia una y otra vez” debido a explícitos o implícitos prejuicios raciales, explicó el Dr. Shereef Elnahal, presidente y director ejecutivo del Hospital Universitario de Newark y el ex comisionado estatal de salud. “Lo primero que se debe hacer es acercarse a la comunidad con humildad y reconocer y legitimar estos temas”.

Como parte de este proceso, Elnahal dijo que los líderes del Hospital Universitario han realizado foros virtuales para la comunidad y se han asociado con alcaldes de la región, cuyas comunidades en su mayoría son residentes de grupos minoritarios, en sesiones de preguntas y respuestas. Trabajando con organizaciones locales confiables y líderes religiosos, también están planeando eventos en persona cuando los niveles de infección sean menos preocupante, afirmó.

Deben demostrar confiabilidad

Elnahal dijo que si bien hay muchas razones para que los residentes afroamericanos y latinos desconfíen del sistema médico, eso no significa que deban evitar la vacuna COVID-19. “Hay buenas respuestas a todas las preguntas (sobre las vacunas). Pero si te presentas en las comunidades con toda la información y los datos verídicos pero no abordas los motivos que producen las respuesta visceral”, la gente seguirá siendo escéptica, dijo. “Tenemos que demostrar que somos dignos de confianza”.

El Departamento de Salud del estado ha programado un trío de foros virtuales para abordar las preocupaciones específicas de las comunidades minoritarias, comenzando con un foro dirigido a los residentes afroamericanos y caribeños programado para el 11 de febrero. Se planea un segundo evento para la comunidad latina el 15 de febrero y, un tercero foro que se realizará íntegramente en español, se programarán pronto, afirmaron voceros del departamento. Los funcionarios también están trabajando con los establecimientos de atención médica para ayudarlos a educar a su fuerza laboral sobre la vacuna y fomentar la inmunización entre el personal.

Los foros estatales son solo una parte de la solución, dijeron los líderes de salud pública. El Equipo de Salud de Trenton (The Trenton Health Team), una asociación comunitaria que sirve como un centro regional dedicado a ampliar el acceso a la atención médica, también organiza sesiones en línea para responder a las preguntas de los residentes sobre la vacuna. Entre los eventos se incluye un foro en español realizado el miércoles con expertos del Centro de Salud Henry J. Austin y del Instituto de Salud de la Universidad de Rutgers.

“El proceso de compartir información sobre las vacunas debe ocurrir a niveles comunitarios más pequeños”, dijo el director de Trenton Health Team, Gregory Paulson. “Primero tenemos que decirle a la gente que está bien tener preguntas”, dijo. “Y es nuestra responsabilidad darles la oportunidad de obtener respuestas de fuentes confiables y precisas a esas preguntas”.

Encontrar el mensajero adecuado es importante, coincidieron Paulson y Elnahal, ya que es más probable que los miembros de la comunidad confíen en una fuente que comparte sus antecedentes o experiencias vividas que en alguien de una institución externa, como el gobierno. Y el proceso lleva tiempo y paciencia, dijeron.

“No podemos corregir la desconfianza bien justificada que por generaciones ha existido con unos pocos mensajes aislados”, dijo Paulson. “Necesitamos aprender realmente y respetar la perspectiva en la que los miembros de nuestra comunidad están haciendo estas preguntas y ayudarlos a comprender”.

This translation was provided by Reporte Hispano in partnership with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is supported with funding the Geraldine R. Dodge Foundation. The story was originally written in English by NJ Spotlight News.

Esta traducción fue proporcionada por el Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo de la Fundación Geraldine R. Dodge. La historia fue escrita originalmente en inglés por NJ Spotlight News.