Nuevas cifras muestran cuán mortal es el COVID-19 para los negros, hispanos y asiáticos en NJ

Colleen O'Dea, Senior writer | 1 de febrero de 2021 | En Español
El virus es la principal causa de muerte para las comunidades de color, según datos estatales. Para los blancos, es la tercera causa

1 de febrero de 2021

Los nuevos datos sobre la salud en el estado brindan más pruebas del impacto devastador y desproporcionado del COVID-19 en las comunidades minoritarias de Nueva Jersey: la enfermedad fue la principal causa de muerte de negros, hispanos y asiáticos el año pasado.

Los Datos Preliminares de la Evaluación de la Salud en el Estado de Nueva Jersey referente a los fallecidos en 2020 publicados el lunes, muestran que COVID-19 superó a las enfermedades cardíacas en negros, hispanos y asiáticos. Para los blancos no hispanos fue la tercera causa de muerte, siendo las enfermedades cardíacas la principal causa, seguida del cáncer, para ese grupo racial. Los funcionarios estatales continuarán, durante un año o más, actualizando los datos de defunción, que se derivan de las causas enumeradas en los certificados de defunción de los residentes de Nueva Jersey, independientemente de dónde murieron, por lo que algunas de las cifras podrían cambiar.

Es particularmente sorprendente que la enfermedad causada por el nuevo coronavirus llegó al primer lugar dado que la primera muerte por COVID-19 no se confirmó hasta después de transcurrir una cuarta parte del 2020, el 10 de marzo de 2020.

Pero los médicos y los funcionarios de salud dijeron que los datos no son sorprendentes.

Los más vulnerables sufren más

“Lo que sabemos sobre las pandemias y epidemias es que a menudo los más vulnerables de nuestra sociedad experimentan los peores resultados de salud en relación con la enfermedad”, dijo Perry N. Halkitis, decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Rutgers.

“COVID-19 ha puesto al descubierto las vulnerabilidades que sabíamos que las comunidades negras, latinas y asiáticas ya tienen en nuestro sistema de atención médica”, coincidió el Dr. Kennedy Ganti, presidente electo de la Sociedad Médica de Nueva Jersey que ejerce en Willingboro. “Hay barreras en el acceso a la atención, determinantes sociales que crean dificultades en la salud”.

Los funcionarios de salud han notado el impacto dispar que el virus estaba teniendo en las comunidades negras y latinas, en particular, desde el comienzo de la pandemia. El portal de información COVID-19 del estado desglosa casos, hospitalizaciones y muertes por raza. La comisionada de salud del estado normalmente hace referencia a parte de esta información durante sus sesiones informativas sobre la pandemia. Pero el hecho de que la enfermedad fue responsable de más muertes que otras causas típicas entre los negros, hispanos y asiáticos le da una perspectiva más aguda.

“Desde el comienzo de la pandemia, la Administración (de Murphy) se ha centrado en llevar recursos a las comunidades desatendidas porque reconocemos que las mismas desigualdades de larga data que han contribuido a las disparidades de salud que afectan a los grupos raciales y étnicos también las han puesto en mayor riesgo para el COVID-19”, dijo Dawn Thomas, portavoz del Departamento de Salud del estado.

Los datos estatales muestran que COVID-19 se cobró 2.466 vidas de personas negras el año pasado, y ese número aumentó a 2.720 cuando se agregan condiciones relacionadas, que incluyen coronavirus no especificado, gripe y neumonía. Las enfermedades cardíacas fueron responsables de 2.439 muertes de personas de esta comunidad. El COVID-19 y causas relacionadas representaron el 20% de todas las muertes. El COVID-19 y causas relacionadas mataron a más de 1,000 asiáticos y fueron responsables de más de una cuarta parte de todas las muertes de esta comunidad. Para los hispanos, el COVID-19 y las causas relacionadas representaron el mayor porcentaje de todos los grupos, con un poco más de un tercio de todos los que fallecieron a causa de esas enfermedades. COVID-19 mató a 3.427 hispanos, mientras que COVID y enfermedades relacionadas fueron responsables de 3.654 muertes en esta comunidad. Más del doble de los hispanos que murieron por enfermedades cardíacas, 1.454, sucumbieron a COVID-19.

Por el contrario, alrededor del 15% de las muertes entre los blancos el año pasado se debieron a COVID-19 y enfermedades relacionadas. Las enfermedades cardíacas fueron responsables del 22% de las muertes, mientras que el 17% de las muertes fueron por cáncer.

“Mire las impresiones que tenemos de la cantidad de personas que eran hispanas y afroamericanas, que tienen más probabilidades de estar infectadas y luego tienen más probabilidades de tener una enfermedad más grave y, además de todo lo demás, es más probable que tengan malos resultados de una gran variedad de enfermedades ”, dijo el Dr. Robert Johnson, decano de la Facultad de Medicina de Rutgers New Jersey y decano interino de la Facultad de Medicina de Rutgers Robert Wood Johnson. Una de las cosas que es importante acerca de los determinantes sociales de la salud es que todos estos factores que probablemente afectan negativamente a las poblaciones minoritarias conducen a un aumento de las tasas de mortalidad”.

Por qué mueren más personas de los grupos minoritarios

Halkitis dijo que hay una serie de razones por las que la enfermedad está matando a más minorías. Las personas de raza negra y latinos tienden a tener un nivel socioeconómico más bajo debido a las desigualdades estructurales en la sociedad y, con mayor frecuencia, tienen trabajos calificados como trabajadores esenciales con salarios más bajos que los ponen en mayor riesgo de contraer COVID-19. A menudo viven en condiciones de mayor hacinamiento, lo que también los pone en mayor riesgo. Los negros y los hispanos tienden a tener menos acceso que los blancos a la atención médica de alta calidad y tienen una mayor desconfianza en los profesionales médicos por sus experiencias culturales e históricas, lo que significa que es menos probable que obedezcan los mensajes de salud pública.

“Todas esas cosas tomadas en conjunto los ponen en riesgo de adquirir y morir a causa de COVID-19”, dijo.

Además, la represión contra los inmigrantes indocumentados durante la administración Trump también puede haber hecho que algunos hispanos sean menos propensos a buscar atención médica una vez que se enfermaron, agregó Halkitis.

“Es una decisión triste que deben tomar: cuidar su salud o ser arrestado por ICE”, dijo, refiriéndose al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. “Esto es algo a lo que se enfrentó la gente el año pasado. Decidieron poner en riesgo  su salud porque no querían ser deportados lejos de sus familias”.

El Dr. Shereff Elnalhal, presidente y director ejecutivo del Hospital Universitario de Newark, dijo que los marcados contrastes que muestran estos datos deberían ser una llamada de atención para que los responsables políticos tomen mayores medidas para minimizar las disparidades.

“Estos datos muestran una vez más que COVID-19 no solo ha impactado desproporcionadamente a las personas de color, sino que ha expuesto también la carga asimétrica de enfermedades crónicas de las personas negras y latinas, una mayor representación de miembros de esta comunidad en la fuerza laboral considerada esencial y las experiencias vividas por estos que los predisponen a una mayor propagación de enfermedades infecciosas”, dijo. “Este debería ser un llamado a la acción para la distribución equitativa de recursos relacionados con la pandemia a las comunidades de color, pero también para un trabajo más sostenible y a largo plazo para el logro de la salud y la equidad económica en las comunidades mayoritarias y minoritarias a partir de entonces”.

Resolver problemas sistémicos

 Resolver estos problemas, muchos de los cuales son sistémicos, es un desafío. Pero a corto plazo, significa que los funcionarios deben tomar mayores medidas para garantizar que las personas de color quieran y puedan recibir las vacunas del COVID-19. El portal de información estatal muestra actualmente grandes disparidades en la composición racial y étnica de las personas vacunadas: de aquellos de quienes se conocía su raza o etnia, hasta el lunes por la mañana, casi el 60% eran blancos, el 7% asiáticos, el 6% hispanos y el 4% negros .

Halkitis dijo que parte de la razón de la disparidad es que los trabajadores de la salud eran la categoría de primera prioridad y en su mayoría eran blancos. Pero otras razones por las que el porcentaje de minorías que se vacunan es tan bajo es que muchos desconfían de las vacunas y los que quieren vacunarse tienen dificultades para obtener las citas. El sistema establecido por el estado se basa predominantemente en Internet y la mayoría de los sitios que administran vacunas no están vinculados al sistema estatal.

“Necesitamos asegurarnos de que las vacunas estén disponibles en las comunidades minoritarias dentro de las ciudades y debemos asegurarnos de que los líderes de estas comunidades en las que sus miembros confían, respalden la vacunación”, dijo Johnson. “También debemos asegurarnos de que las personas en estas comunidades tengan atención médica”.

This translation was provided by Reporte Hispano in partnership with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is supported with funding the Geraldine R. Dodge Foundation. The story was originally written in English by NJ Spotlight News.

Esta traducción fue proporcionada por el Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo de la Fundación Geraldine R. Dodge. La historia fue escrita originalmente en inglés por NJ Spotlight News.