A medida en que las escuelas de Newark se preparan para reabrir, el sindicato de maestros quiere que a los estudiantes se les realicen las pruebas del COVID-19

Patrick Wall, Chalkbeat Newark | 24 de febrero de 2021 | En Español
Algunos distritos escolares han adoptado las pruebas como una forma de aliviar los temores de las familias y apaciguar a los sindicatos de maestros
Credit: (AP Photo/David Goldman, File)
Foto de archivo: Un niño en el momento en que le hace la prueba del COVID-19

Las pruebas de detección del coronavirus a los estudiantes se podría convertir en un último requisito en Newark a medida en que se preparan para reabrir las aulas esta primavera.

El distrito ha comprado purificadores de aire, barreras para los escritorios y cientos de miles de máscaras faciales, y exige que los maestros den negativo en las pruebas de COVID-19 antes de regresar a las aulas escolares, que han estado cerradas durante casi un año. A pesar de que las clases presenciales están programadas para reanudarse en abril, el distrito aún no ha decidido si realizará pruebas de COVID-19 a los estudiantes, una medida de seguridad que ha estado “bajo consideración” desde el verano.

Las pruebas universales pueden detectar infecciones asintomáticas y tranquilizar a los maestros y familias cautelosas, pero también son costosas y logísticamente complejas; la mayoría de los expertos en salud pública dicen que es beneficioso pero no esencial. Pero a medida que los maestros comienzan a vacunarse contra COVID-19, el Sindicato de Maestros de Newark ha hecho de las pruebas a los estudiantes una prioridad máxima.

“Creemos que es un requisito previo”, dijo el presidente del sindicato, John Abeigon, quien insta al distrito a realizar pruebas a todos los estudiantes de secundaria y preparatoria, que se cree que son más susceptibles a la infección que los niños más pequeños. “Nuestra preocupación es que los niños asintomáticos se contagien unos a otros y se lleven el virus a casa”.

Los distritos escolares de todo el país han analizado la posibilidad de efectuar o no las pruebas del COVID-19 a los estudiantes y al personal de forma rutinaria. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades afirman que las pruebas en las escuelas pueden reducir el riesgo de infecciones cuando se combinan con otras estrategias de mitigación como el uso de máscaras y el distanciamiento social, sin embargo, los beneficios “deben sopesarse con los costos, los inconvenientes y la viabilidad”.

Qué están haciendo otros distritos

A pesar de los desafíos, algunos distritos han adoptado las pruebas como una forma de aliviar los temores de las familias y apaciguar a los sindicatos de maestros. La ciudad de Nueva York, el distrito escolar más grande del país, evalúa una muestra aleatoria del 20% de los estudiantes y empleados cada semana en cada una de las escuelas abiertas. Las Escuelas Públicas de Chicago acordaron realizar las pruebas a un subconjunto de estudiantes semanalmente en áreas con altas tasas de infección como parte de su acuerdo de reapertura escolar con el sindicato de maestros. El mes pasado, el sindicato de maestros de Massachusetts aplaudió la decisión del estado de ofrecer exámenes universales en todas las escuelas públicas.

El presidente Joe Biden está buscando aumentar las pruebas como parte de su plan para reabrir las aulas esta primavera. Y el director del segundo sindicato de maestros más grande del país dijo que las pruebas generalizadas podrían permitir que las escuelas reabrieran mientras aún se administran las vacunas.

“Las pruebas de COVID-19 deben establecerse de manera permanente en las escuelas: necesitamos realizar pruebas con regularidad y rapidez”, afirmó en un artículo de opinión en coautoría con el presidente de la Federación Estadounidense de Maestros, Randi Weingarten, y el Dr. Rajiv Shah, presidente de la Fundación Rockefeller, quienes quiere que las pruebas estén disponibles en todas las escuelas.

En Nueva Jersey, algunas escuelas privadas han adoptado las pruebas, pero pocas escuelas públicas lo han hecho y el estado no lo ha ordenado. El distrito escolar de Newark ha ordenado a los empleados, pero no a los estudiantes, que se hagan la prueba antes de regresar. No ha anunciado planes para pruebas de rutina para ninguno de los grupos, que según los expertos son necesarias para ayudar a reducir las infecciones. (El CDC afirma que “no se sabe” si las pruebas realizas solo una vez son efectivas para frenar la propagación del virus).

En julio, Newark señaló que estaba considerando realizarle las pruebas a los estudiantes. Y los miembros de la junta escolar dijeron el mes pasado que el distrito se reunió con una compañía que ofrece pruebas semanales de COVID-19 que los estudiantes se autoadministran usando hisopos nasales. Las pruebas conjuntas de la compañía, que combinan hasta 25 muestras de prueba en un lote, permitirían pruebas generalizadas y “permitirían a los padres sentirse seguros al enviar a sus hijos de regreso a la escuela”, dijo uno de los miembros de la junta de educación, Yambeli Gómez en una reunión de enero.

Sin embargo, el distrito decidió no trabajar con el proveedor, Concentric by Ginkgo, afirmó el lunes un portavoz de la compañía.

Aún no se ha tomado una decisión en Newark

“El distrito no ha tomado una decisión con respecto a realizarle las pruebas a los estudiantes”, dijo la portavoz del distrito Nancy Deering.

Otros distritos han adoptado las pruebas como estrategia para reabrir las escuelas, especialmente en comunidades como Newark, donde las tasas de transmisión siguen siendo altas. A diferencia de los controles de temperatura y síntomas, las pruebas frecuentes permiten a las escuelas identificar a las personas infectadas sin síntomas, que pueden representar al menos la mitad de las infecciones por COVID-19, según una investigación citada por los CDC.

Los modelos estadísticos, de la firma de investigación Mathematica, sugieren que las pruebas semanales de todos los estudiantes y miembros del personal pueden reducir las infecciones en la escuela en aproximadamente un 50% en las escuelas secundarias y un 35% en las escuelas primarias. Las pruebas menos frecuentes o solo para el personal disminuyen la efectividad y podrían no ser una buena manera de reducir las infecciones en la escuela, según los investigadores.

Las pruebas también tienen beneficios psicológicos, dijo Divya Vohra, epidemióloga y autora principal del informe de la firma Mathematica, que examinó seis distritos escolares utilizando pruebas de resultados rápidos.

“Encontrar una manera de ofrecer exámenes regulares en una escuela realmente ayudó a generar confianza en la comunidad y ayudó a las personas a sentirse cómodas al regresar a la escuela”, resaltó.

Pero las pruebas realizadas en la escuela también plantean una serie de desafíos y tienen algunos inconvenientes.

Desafíos y costos

Los costos pueden ser elevados e incluyen equipos de prueba, personal y equipo de protección. Un distrito estimó que cada prueba rápida cuesta $ 80 cuando se tienen en cuenta todos los gastos relacionados, según el informe de Mathematica.

Algunos distritos han recurrido a agencias locales y estatales en busca de ayuda con los fondos, han utilizado dinero federal para el alivio de la pandemia o han buscado donantes privados. La administración de Biden recientemente destinó $ 650 millones para las pruebas en escuelas K-8 y otras instalaciones y está instando al Congreso a aprobar un nuevo paquete de estímulo que incluye miles de millones más para las pruebas.

La logística también puede resultar onerosa. Los distritos deben encontrar proveedores de pruebas, obtener la aprobación reglamentaria, obtener el consentimiento de los padres y desarrollar protocolos para realizar pruebas, informar los resultados y responder a los casos positivos.

“Es extremadamente complicado”, dijo Mike Magee, director ejecutivo de Chiefs for Change, una red de líderes educativos estatales y locales.

El grupo publicó recientemente un conjunto de herramientas de planificación para acompañar una guía de 87 páginas que orienta a los funcionarios a través del complejo proceso de organizar las pruebas en las escuelas. La Fundación Rockefeller ayudó a financiar las guías, así como el informe de Mathematica.

Aún así, Magee señaló que espera que más escuelas comiencen a realizar las pruebas de rutina esta primavera, ya que los nuevos fondos federales ayudan a reducir los costos y aliviar la escasez de suministros. Y las pruebas deberán expandirse este otoño cuando más estudiantes regresen a las escuelas, lo que limitará el distanciamiento social incluso si algunos jóvenes son vacunados.

“Tendrás que usar las pruebas para monitorear esta situación”, afirmó, “si quieres  tener alguna posibilidad de reabrir completamente las escuelas”.

This translation was provided by Reporte Hispano in partnership with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is supported with funding the Geraldine R. Dodge Foundation. The story was originally written in English by Chalkbeat Newark.

Esta traducción fue proporcionada por el Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo de la Fundación Geraldine R. Dodge. La historia fue escrita originalmente en inglés por Chalkbeat Newark.