Al Concluir el Beneficio de $ 600 por Semana, Millones Enfrentan Riesgos Financieros

Mientras en el Congreso pelean sobre una posible extensión, muchas personas desempleadas enfrentan un nuevo reto para pagar el alquiler y comprar alimentos
Un niño de cuatro años que vive en una habitación de hotel en Paterson con su madre y su hermana, después de que la familia fuera desalojada de su apartamento debido a la pérdida de trabajo relacionada con el COVID-19.

4 de agosto de 2020

Shaquaza Williams después de perder su trabajo como gerente de un bar de temática deportiva cuando la pandemia de coronavirus se inició en marzo, ha logrado cubrir los gastos mensuales a final de mes con la ayuda de los $ 600 semanales en beneficios federales por desempleo. Pero ahora que los pagos por este beneficio terminaron no sabe qué hará, ya que sus gastos superan sus ingresos.

Al finalizar la ayuda federal el viernes, Williams, una madre soltera con dos hijos que vive en Paterson, solo recibirá $ 190 a la semana en beneficios estatales por seguro de desempleo, y esta cantidad no alcanza para los aproximadamente $ 200 a la semana en gastos en alimentos, ropa, transporte y otros artículos para ella y sus hijos de 12 y 4 años.

Después de ser despedida, Williams fue desalojada de su apartamento por no pagar el alquiler. Primero se fue a vivir con un pariente anciano pero esa persona se enfermó, por lo que la familia se mudó a un hotel, cuyos cargos ella pudo pagar porque para ese entonces estaba recibiendo los $ 600 semanales del gobierno federal.

Pero ante el fracaso del Congreso para acordar cómo o si extendería este beneficio, Williams se vio obligada a mudarse nuevamente el pasado 27 de julio, esta vez a una habitación individual en un hotel de Paterson, en donde duerme en la misma cama que sus hijos, y no tiene ningún lugar para cocinar comida, lo que le permitiría ahorrar dinero en comida para llevar.

“Los $ 600 a la semana me ayudaron mucho con los niños y la vivienda”, dijo en una entrevista con NJ Spotlight. “Nos permitió quedarnos en un hotel donde había microondas, lavandería y toallas limpias. Ahora estamos en un punto en el que tenemos que ir a un lugar de bajo presupuesto donde no hay nada. Es realmente malo.”

Sus bajos ingresos también significan que tiene pocas posibilidades de encontrar un apartamento modesto para su familia. “Muchos apartamentos, al ver que solo estoy recibiendo los $ 190 y los $ 600 ya se terminaron, dicen: ‘No tienes suficientes ingresos para alquilar un apartamento y mantenerlo tú solo sin recibir ninguna ayuda’. “Actualmente estoy estancada”, dijo.

Williams, de 28 años, no ha trabajado desde que la despidieron el 24 de marzo y no tiene esperanzas de recuperar su trabajo porque el bar, que era una nueva sede de la cadena Buffalo Wild Wings, cerró permanentemente cuando el estado ordenó el cierre de todos los negocios no esenciales y no volverá a abrir, dijo. Trabajó para esta compañía durante aproximadamente un año y ganaba, antes del descuento de los impuestos, alrededor de $ 1,000 cada dos semanas, señaló.

Viviendo en una habitación de hotel

Por ahora, la familia está alojada en un hotel en Paterson, cuyo costo lo paga un tercero (Williams dijo que no sabía quién), pero incluso sin gasto de alquiler, todavía está en una precaria situación financieramente.

Williams es una de los millones de residentes de Nueva Jersey que han recibido la ayuda federal desde que el gobierno comenzó a realizar los pagos en abril, y ahora se enfrentan a un nuevo riesgo financiero y probabilidades muy reducida de encontrar empleo con la tasa de desempleo estatal del 16.6%, aproximadamente cinco veces más alta de lo que era hace un año.

Según el Departamento de Trabajo y Desarrollo de la Fuerza Laboral de Nueva Jersey, los pagos del beneficio federal totalizaron $ 526.2 millones en la semana del 19 al 25 de julio, la última semana en que se pagó, lo que indica que unas 877,000 personas recibieron el beneficio esa semana. Esta cifra al compararla con los  $ 197,7 millones en pagos estatales de seguro de desempleo para el mismo período, eleva el número de habitantes de Nueva Jersey que han reclamado el beneficio de desempleo estatal desde el 15 de marzo a más de 1,4 millones.

Quienes abogan por la restauración del beneficio federal predicen que, sin este, habrá un aumento en la demanda de ayuda para cosas esenciales como alimentos, transporte y seguro médico. Por ahora, los desempleados están protegidos contra el desalojo o la ejecución hipotecaria por la Orden Ejecutiva 106 del gobernador Phil Murphy, emitida en marzo, que previene los desalojos por falta de pago hasta dos meses después del final de la emergencia de salud pública. Pero cuando termine esta moratoria, los activistas pro vivienda asequible temen un aumento en los desalojos y otras consecuencias nefastas, como la incapacidad de las familias para poder pagar los alimentos.

“Cuando se levante la moratoria de desalojo, muchas personas que han acumulado demasiada deuda por concepto de alquiler no podrán quedarse donde están”, dijo Greg DeLozier, director de defensa y relaciones gubernamentales del Banco de Alimentos del Sur de Nueva Jersey, uno de los tres principales bancos de alimentos del estado. “Esto los pondrá en nuestras filas para ayuda casi de inmediato”.

Un proyecto de ley recientemente enmendado en la Legislatura ampliaría las protecciones para los inquilinos y propietarios de viviendas que se han visto afectados por la pandemia y ha sido aprobada por ambas cámaras, pero la medida está a la espera de una nueva votación en el Senado y no se espera que pase al escritorio del gobernador Murphy para su firma hasta finales de agosto o principios de septiembre.

Christine Lee, vocera de Murphy, dijo que el suplemento federal ha pagado 7.500 millones de dólares a los residentes de Nueva Jersey desde que comenzó en abril y ha ayudado a impulsar la economía del estado que enfrenta dificultades. Instó a los negociadores en el Congreso a restablecer la financiación lo antes posible.

Depende de los republicanos y demócratas en el Congreso

Por ahora, la ayuda por desempleo es el único ítem que ha expirado entre un amplio paquete de medidas de alivio por la pandemia que se están debatiendo en el Congreso, dijo Lee. Se informó durante el fin de semana que los legisladores republicanos y demócratas aún se mantenían muy opuestos en otros temas, incluida la ayuda a los gobiernos estatales y locales; exenciones fiscales a los negocios y ayuda con la atención médica.

Los pagos de $ 600 estaban llenando la brecha entre los $ 190 semanales en beneficios estatales y los salarios previos a la pandemia para “muchas, muchas familias”, dijo DeLozier del Banco de Alimentos del Sur. Predice que sin los $ 600, muchas más personas no podrán comprar alimentos para sí mismos, por lo que se inscribirán en el Programa federal de asistencia nutricional suplementaria (SNAP), pero usualmente este beneficio solo alcanza para alimentar a una familia durante tres semanas al mes, por lo que la gente se verá obligada a recurrir a los bancos de alimentos para llenar el vacío restante.

El banco de alimentos atendió a 92.000 personas en junio, más del doble de su nivel anterior a la pandemia, y aunque espera una disminución gradual para fines de 2020, ese número todavía se proyecta en unas 60.000 más de lo normal, dijo DeLozier. Había 102.000 personas que recibían oficialmente beneficios por desempleo en los cuatro condados atendidos por el banco de alimentos al 30 de julio, pero el número real es probablemente un 24% más alto porque ese porcentaje es la proporción de solicitantes que generalmente es rechaza del programa por diferentes razones, por lo que el número real de desempleados que asumen que hay es de 127.000, dijo.

Otros bancos de alimentos, incluido el Banco Comunitario de Alimentos de Nueva Jersey, han informado de una demanda mucho mayor de asistencia alimentaria desde que comenzó la pandemia.

Incluso si la demanda de asistencia alimentaria disminuye gradualmente como se esperaba, los efectos económicos de la pandemia durarán “años”, dijo DeLozier, citando un pronóstico de la Oficina de Presupuesto del Congreso de que para el 2030 la tasa nacional de desempleo seguirá siendo casi un punto porcentual más alta, en 4,5%, que antes de la pandemia.

“Echas un vistazo a estos números y empiezas a llorar”, dijo.

This translation was provided by Reporte Hispano in partnership with the Center for Cooperative Media at Montclair State University, and is supported with funding the Geraldine R. Dodge Foundation. The story was originally written in English by NJ Spotlight.

Esta traducción fue proporcionada por el Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo de la Fundación Geraldine R. Dodge. La historia fue escrita originalmente en inglés por NJ Spotlight.