COVID-19 Tras las Rejas: ¿Liberar a Los Reclusos en Riesgo así Como a Otros, Podría Evitar una Potencial Crisis?

Colleen O'Dea | 7 de abril de 2020 | En Español
Las cifras oficiales de los casos de COVID-19 en las prisiones incluyen 67 empleados y cinco reclusos, sin embargo se han planteando preocupantes dudas sobre la precisión de ambos datos
Credit: Jackie Finn-Irwin
East Jersey State Prison, where state officials report five deaths of inmates due to COVID-19

7 de abril de 2020

El gobernador Phil Murphy dijo el lunes que está “analizando” la posibilidad de liberar a algunos reclusos de las prisiones estatales para evitar la propagación de COVID-19 en todo el sistema penitenciario que alberga a unos 19,000 reclusos, ocho de las cuales (incluidos tres prisioneros en centros de reinserción social), han dado positivo en las pruebas del virus.

Nueva Jersey fue uno de los primeros estados y localidades en liberar individuos encarcelados, (ha permitido  que se liberen temporalmente cerca de 700 personas de las cárceles de los condados) a medida en que los guardias y los reclusos comenzaron a dar positivo en las pruebas para el virus. Pero no se ha tomado ninguna decisión para liberar a ninguno de los 16,000 individuos en las cárceles estatales e instalaciones juveniles donde se puede producir un brote de COVID-19, ni tampoco de los aproximadamente 2,600 presos en los centros de reinserción social. 

En 11 estados de la nación ya han tomado medidas para liberar por lo menos a algunas personas de las cárceles, según la organización Prison Policy Initiative (PPI).

Los comentarios de Murphy se produjeron aproximadamente cinco horas antes de que el Departamento Correccional del estado (DOC, por sus siglas en inglés) publicara nuevas estadísticas que mostraban los primeros casos del virus en sus prisiones, nuevos casos en centros de reinserción social y un aumento en los resultados positivos de las pruebas entre los funcionarios de las prisiones. Las cárceles se conocen como incubadoras de enfermedades porque muchas personas viven hacinados en lugares cerrados y amplias porciones de los reclusos presentan afecciones médicas crónicas.

La liberación de prisioneros de las cárceles de los condados, gestionada entre los funcionarios de la oficina del Fiscal General del estado, los fiscales de los condados, la oficina del defensor público y ACLU-NJ, fue una labor mucho más fácil porque la mayoría de los reclusos estaban en libertad condicional o cumplían un período de menos de un año por delitos de conducta desordenada u otro delito de bajo nivel. Las prisiones estatales albergan a personas condenadas a penas más largas por delitos más graves o violentos, como violación, homicidio y asesinato. Las cárceles se conocen como incubadoras de enfermedades porque muchas personas viven hacinados en lugares cerrados y amplias porciones de los reclusos presentan afecciones médicas crónicas.

“Por supuesto, no podemos liberar a todos los prisioneros, pero sugeriríamos que el DOC (Departamento Correccional) analice la liberación de prisioneros de grupos en alto riesgo, como los ancianos y aquellos con un alto riesgo para su salud y aquellos que pronto cumplirán su condena y serán liberados”, afirmó Akil Roper, vicepresidente y asesor general de la organización Servicios Legales de Nueva Jersey. “Algunas juntas de libertad condicional han estado considerando liberar algunos presos antes de cumplir sus condenas”.

Murphy está considerando las sugerencias de los defensores

Murphy afirma que ha escuchado y está considerando las sugerencias de quienes proponen liberar a los reclusos que le faltan pocos meses para ser elegibles a la libertad condicional.

“Esto es algo que hemos discutido antes”, dijo Murphy el lunes durante su rueda de prensa diaria sobre el coronavirus. “Esto es algo que estamos analizando, obviamente nos tomamos este asunto muy en serio … Si vamos a tomar esta medida, dejando de lado quienes están en prisión, donde y por qué razón, como una medida de salud, todos tenemos que participar en esta decisión, no solamente nosotros”.

Quienes abogan por esta medida en Nueva Jersey y a nivel nacional están pidiendo la liberación de al menos algunos reclusos (aquellos quienes se aproximan a las fechas en las que se les puede considerar otorgarle libertad condicional y aquellos con condiciones de salud que los ponen en un mayor riesgo de contraer el virus), para permitir que el sistema penitenciario pueda separar aún más a los reos que permanezcan encarcelados y así minimizar el riesgo de propagación de la enfermedad. Esta petición se ha vuelto más urgente en la medida en que más funcionarios de las prisiones ha dado positivo el las pruebas de COVID-19.

El lunes por la noche, el DOC informó que 67 empleados en 12 de las 16 instituciones correccionales para adultos y jóvenes habían dado positivo, un aumento del 63% en solo tres días. El sindicato Asociación Benéfica de Policías Local # 105, que representa a los oficiales de policía correccional que trabajan para el DCO y la Comisión de Justicia Juvenil del estado, envió una carta escrita por uno de sus abogados al gobernador Murphy en la que señalan que “opinan que el número de prisioneros liberados es artificialmente bajo ya que su conteo difiere ampliamente con el conteo que lleva nuestro personal local”.

Los nuevos datos reportaron las primeras pruebas positivas entre los reclusos: dos en el Centro Correccional para Mujeres Edna Mahan y dos más en la Prisión Estatal del Norte y uno en la Prisión Estatal de Nueva Jersey. En los centros de reinserción social se notificaron dos casos más adicionales de COVID-19, lo que eleva el número total a tres personas con la enfermedad, uno en Fletcher House, otro en Kintock Newark y uno más en The Harbour House.

Puede que hayan más casos. El DOC informó el jueves pasado que habían hecho las pruebas solo a 10 prisioneros y habían aislado o puesto en cuarentena a los prisioneros que tuvieron contacto con las personas que dieron positivo en los test de COVID-19 en nueve de las cárceles, pero el lunes no respondieron a una solicitud de actualización de la información.

Liz Vélez, portavoz del DOC, dijo que una persona que fue examinada por COVID-19 fue transferida a la Prisión Estatal de South Woods la semana pasada a un cuarto de presión negativa de acuerdo a lo prescripto por los médicos. La transferencia fue realizada por funcionarios que utilizaron un adecuado equipo de protección personal. Los resultados de las pruebas a la persona transferida aún estaban pendientes el sábado y el lunes por la noche la prisión South Woods no había informado de casos entre el personal o los reclusos.

La transferencia del prisionero que se supone dará positivo en las pruebas del virus provocó el enojo del senador Michael Testa (republicano de Cumberland), quien dijo que transferencias como esta solo propagarán aún más el virus en todo el sistema carcelario del estado.

“El NJDOC no ha bloqueado lo suficiente las transferencias de reclusos para evitar la propagación de COVID-19 de una prisión a otra”, afirmó. “Está cada vez más claro que las transferencias de reclusos en este momento dentro del sistema penitenciario de Nueva Jersey están creando riesgos innecesarios para otros reclusos y los oficiales correccionales que los vigilan”.

Los reclusos se comunican con NJ Spotlight

Los reclusos tienen miedo. Dos de ellos que se comunicaron con NJ Spolight solicitaron permanecer en anonimato por temor a represalias y describieron sus preocupaciones sobre lo que está sucediendo adentro de las cárceles.

Una reclusa en el Centro Correccional para Mujeres de Edna Mahan dijo que una docena de mujeres allí estaban siendo aisladas con síntomas que sugerían que podrían estar contagiadas de COVID-19 y que creía que el DOC no estaba evaluando a las mujeres “por temor a que el público se enterase.” Afirmó que encerrar a las mujeres en sus celdas “se siente como un confinamiento solitario punitivo, no como un aislamiento médico para una adecuada atención y protección de la salud”. Instó al estado a liberar a los prisioneros, “especialmente aquellos que son ancianos y cualquier otro que tenga problemas de salud que los hagan más vulnerables … porque, por la forma en que se ve, este virus se está propagando, mientras nos mantiene ocultos en esta trampa mortal.”

Un hombre en una de las prisiones en el sur de estado dijo que a los presos se les dieron instrucciones por escrito, sin embargo, algunas de las personas que él conoce son analfabetas funcionales y no pueden leer y comprender las pautas para practicar el distanciamiento social. Las personas que necesitaban asistencia médica no entendían por qué no podían obtenerla. Sus contactos con personas de afuera de la cárcel le ha proporcionado más información de la que había recibido del personal de la prisión.

La Comisionada de Salud del estado Judith Persichilli señaló que su oficina ha estado trabajando estrechamente con el comisionado de correccionales, Marcus Hicks, en la respuesta del sistema al virus y eso ha significado cambios para los reclusos.

“Están haciendo todo lo que estamos recomendando”, dijo. “Estoy segura de cualquier cambio en el proceso, ya sea en un centro correccional estatal … cuando cambias a lo que están acostumbrados, puede causar cierta preocupación, algunos problemas”.

Vélez dijo que el personal médico del DOC  “trabaja en estrecha colaboración con el Departamento de Salud para identificar a los reclusos que necesitan pruebas” y hasta ahora han decidido que solo 10 reclusos debían hacerse la prueba. Todas las decisiones del departamento sobre aislamiento y cuarentena se toman de acuerdo a las recomendaciones del DOH.

Contrarrestando el virus en prisión

La comisionada describió algunas medidas que el departamento ha estado tomando para minimizar el riesgo de contraer el virus.

“Tenemos un tráfico peatonal limitado en las instalaciones, con la implementación de acuerdos de trabajo flexibles para el personal no esencial que incluye una fuerza laboral reducida y rotacional”, escribió en un correo electrónico la semana pasada. “Las reuniones grupales se han modificado o suspendido para minimizar la exposición potencial y alentar el distanciamiento social … Los programas educativos se han adaptado para apoyar el estudio independiente y el departamento ha modificado sus horarios de recreación”.

Además, los reclusos comen en sus celdas en la mayoría de las instalaciones, o comen en turnos en la cafetería, por lo que hay menos personas juntas en la habitación al mismo tiempo. Vélez dijo que los reclusos también están siendo alentados a lavarse las manos con frecuencia y los supervisores tienen la tarea de reponer el jabón y las toallas de papel para que estén disponibles para su uso.

Las personas que abogan por los presos dicen que esto no es suficiente.

La organización New Jersey Campaign for Alternatives to Isolated Confinement le escribió a Murphy el pasado mes, pidiéndole que libere a ciertos reclusos y proporcione una mejor educación y mejores condiciones sanitarias y de salud para quienes permanecen encarcelados. Específicamente, la organización busca:

  • la liberación por clemencia, conmutación o libertad condicional de todas las personas mayores encarceladas, a menos que representen un riesgo claro e inminente para el público;
  • libertad condicional de todos los detenidos con problemas de salud que están en riesgo de complicaciones;
  • apropiada libertad condicional de todos los que están actualmente encarcelados pero que tiene fecha para ser puestos en libertad entre el 2020 y 2021.

PPI, el Centro para la Salud de los Prisioneros y los Derechos Humanos y otros grupos han hecho recomendaciones similares para los sistemas penitenciarios en todo el país. Según PPI, aproximadamente una quinta parte de los estados han tomado en serio sus sugerencias. Entre las acciones más importantes están: 

  • El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, firmó una orden ejecutiva que conmuta las sentencias de 186 delincuentes y el estado planea liberar a 743 personas que les quedan seis meses o menos en sus sentencias;
  • El Departamento Correccional y Rehabilitación de California planea dejar en libertad condicional a 3.500 delincuentes no violentos a quienes les restan 60 días o menos en sus condenas.
  • La Junta de Indultos y Libertad Condicional de Georgia está evaluando a los reclusos con 180 días o menos de condena y podría liberar hasta 200 reclusos condenados por delitos no violentos para fin de mes.

El mes pasado, el Instituto de Justicia Social de Nueva Jersey y otras organizaciones le pidieron a Murphy que detuviera todas las nuevas admisiones a los centros de detención juvenil, removiera a los jóvenes con asma, diabetes u otras enfermedades graves y que pusiera fin a “cualquier forma de detención o encarcelamiento de jóvenes a menos que se determine que un joven es un riesgo de seguridad sustancial e inmediato para otros”. En su solicitud añaden: “Si bien Nueva Jersey ha cancelado las visitas para las familias de los jóvenes, creemos que este no es un momento para que los jóvenes se separen de sus familias. Esto solo exacerbará los problemas de salud mental y aislará aún más a los jóvenes”. Casi 2.500 jóvenes fueron encarcelados en enero de 2019, según las estadísticas del DOC.

El sindicato quiere más restricciones

Pero el sindicato que representa al personal de correcciones está buscando mayores restricciones para los encarcelados, en lugar de liberaciones tempranas, como una forma de minimizar la propagación de COVID-19. En una carta a Murphy el viernes pasado, un abogado que representa al Local 105 de la PBA señaló que las prisiones federales y Pensilvania han adoptado tales políticas temporales.

“Si el movimiento de los reclusos se restringe por un período de tiempo finito, los profesionales que trabajan dentro de las instalaciones correccionales creen que tales medidas tendrán un efecto positivo para detener la propagación del virus”, escribió Frank Crivelli en una carta. “Si bien reconocemos que colocar a los reclusos en un “estado de cuarentena” durante quince días puede no ser una decisión popular, muchas de las restricciones sociales que se han impuesto a los ciudadanos de nuestro estado también han sido impopulares. Teniendo esto en cuenta, la gran mayoría del público en general reconoce que estas medidas desagradables son una necesidad temporal para derrotar al virus al igual que esta “cuarentena de reclusos” también es necesaria para salvar la vida de nuestros miembros”.

El sindicato también busca restringir los movimientos de las personas que viven en centros de reinserción social, ya que actualmente se les permite salir todos los días para trabajar en la comunidad y eso los pone en riesgo de exponerse al virus, contraerlo y luego propagarlo a otros reclusos y al personal.

Crivelli también escribió que los miembros del sindicato han hecho “numerosas solicitudes internas” para PPE pero no las han aceptado y que la PBA ha gastado “miles de dólares” para comprar desinfectante de manos para oficiales porque no se les ha proporcionado. El sindicato también está buscando “pagos por riesgos” y un centro de pruebas COVID-19 para los detenidos.

No está claro si se puede liberar a los prisioneros sin la intervención del gobernador Murphy. Vélez dijo que el DOC no podía ordenar tal liberación, y la oficina del defensor público del estado afirmó que tiene poco contacto con los reclusos en prisión, a menos que estén representando a los prisioneros en una apelación. Esta decisión podrían recaer en la junta estatal de libertad condicional.

“Dada la gravedad de la pandemia de COVID-19, la Junta de Libertad Condicional del Estado está tomando medidas dentro de este marco legal para proteger la salud y la seguridad de las personas bajo su custodia”, dijo Tony Ciavolella, portavoz de la junta, en un comunicado. “Estamos revisando los casos lo más rápido posible y hemos comenzado una revisión y evaluación de todos los prisioneros dentro del proceso de revocación, tomando en consideración el impacto del virus, las necesidades del prisionero y la seguridad de la comunidad”.

Esta traducción fue proporcionada por el Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo del New Jersey Local News Lab, una asociación de la Fundación Geraldine R. Dodge, el Fondo para la Democracia y la Fundación Comunitaria de New Jersey. La historia fue escrita originalmente en inglés por NJ Spotlight y se está republicando bajo un acuerdo especial de intercambio de contenido de NJ News Commons relacionado con la cobertura COVID-19. Para leer más, visite njspotlight.com.